Dia 3
Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Mateo 11:28
¿Cómo podríamos invitar a la gente a que Cristo les dará paz y gozo en medio de las preocupaciones si nosotros mismos nos sentimos así?
Muchos nos hemos sentido desanimados y nos hemos preguntado si debemos seguir o no sirviendo a Dios, ya que lo que estábamos pidiendo no se cumplió o las cosas no funcionaron como esperábamos.
Y en medio de esa frustración creemos que nuestros esfuerzos no están a la altura de las expectativas de Dios llenándonos de desanimo y preocupación porque nuestro corazón se siente atormentado por los problemas diarios de la vida, pero para poder salir de esa preocupación es necesario que nosotros como creyentes confiemos por completo en Dios y descansemos en sus promesas.
Posiblemente el agotamiento que estas viviendo, es porque cuando consideras que no es suficiente te esfuerzas más esperando la aprobación o el favor de Dios hacia el deseo personal que tienes, pero la idea de dejar que Cristo obre en nosotros nos da la esperanza que el formara en nosotros los frutos necesarios para que seamos pulidos con forme a su voluntad.
Entrégale tus cargas al Señor, y él cuidará de ti; no permitirá que los justos tropiecen y caigan. Salmo 55:22
Jesús nos invita a entregarle nuestras cargas y preocupaciones directamente a El, cuando leemos mateo 11:28, claramente nos invita a traer lo que nos agobia y el nos hará descansar. La promesa no es quitarnos o eliminar lo que nos preocupa, sino más bien la promesa que él nos hace es ayudarnos a aliviar el peso de la carga, refrescarnos y fortalecernos para poder seguir adelante.
Permanecer en unidad con nuestro salvador nos ayuda a mantenernos firmes en medio de las preocupaciones y dificultades.






